[Temps del poble, temps d’esquerres, temps de solidaritat]

Estremece el pensar cómo puede el sistema capitalista cambiar nuestra realidad en apenas unos instantes. La pandemia mundial desatada por el coronavirus ha vuelto a manifestar la fragilidad del mal llamado Estado de Bienestar. Parecía que quedaba lejos la crisis de 2008, parecía olvidado el sacrificio que sufrimos la clase trabajadora en forma de recortes, recortes sociales, recortes laborales, recortes en el sector público… Muchas personas quedaron fuera del sistema y no se recuperaron; otras pudimos mantenernos y, aún en peores condiciones, proseguir nuestras vidas. Hablaban entonces de refundar el capitalismo. Sin embargo, la realidad es que, una vez conseguido su objetivo y salvada la banca al más puro estilo del gatopardismo, todo ha seguido igual.

Si hay algo que desde la izquierda hemos tenido claro desde el principio de esta crisis es que es el momento de priorizar objetivos. Es incuestionable que la batalla contra el virus debe ser nuestra prioridad a la vez que frenar la descomposición de un sistema económico que vuelve a mostrar su inconsistencia golpeando una vez más con fuerza a la clase trabajadora. El escenario al que nos enfrentamos los próximos meses con una derecha y ultra derecha indigna y radicalizada, nos obliga a reflexionar cual debe ser nuestro papel, -más teniendo en cuenta nuestra participación en el Gobierno del Estado y de la Generalitat- y consecuentemente a ofrecer una alternativa política y social a la altura de las circunstancias.

Es tiempo de políticas de Izquierda y eso pasa en primer lugar por el compromiso de nuestra organización para iniciar un proceso de vertebración y cohesión a nivel interno. Sólo de esta forma podremos desplegar nuestra acción política a nivel externo; sólo una EU-IU fuerte que funciona de forma coordinada puede estar a la altura del momento político actual. Es fundamental que nuestros colectivos actúen como herramienta de conexión de nuestra realidad social con la institucional. Ahora más que nunca nuestra militancia es imprescindible porque somos las militantes las que con nuestro trabajo en los distintos frentes de lucha podemos ofrecer alternativas realistas y suficientes conectadas con la realidad.

Tantas veces hemos repetido la frase “solo el pueblo salva al pueblo”, tantas veces tendremos que repetirla en los próximos meses. La diferencia es que las militantes de EU-IU la acompañaremos de nuestro esfuerzo, de nuestra lucha, de nuestra solidaridad. Es momento de recuperar proyectos pasados que nunca debiéramos haber abandonado, es momento de recuperar proyectos como la Red de Solidaridad Popular, quienes creemos en la justicia social tenemos el deber y la obligación de impulsar redes solidarias; quienes tenemos responsabilidades políticas debemos estar a la altura de estos tiempos.

Aportemos a la tristeza de la pérdida de camaradas de una generación única, con la que tenemos contraída una deuda histórica, nuestro compromiso de mantener con firmeza los valores que defendieron durante toda su vida. Se abre un nuevo tiempo para la izquierda.

 

Rosa Albert

Coordinadora de EUPV València ciudad